¿Estás buscando formas de encender la chispa en tu vida sexual? A veces, salir de la rutina y explorar nuevos lugares puede ser justo lo que necesitas. Un estudio ha demostrado que las parejas que tienen relaciones sexuales en diferentes espacios de su hogar reportan un 33% más de satisfacción en su vida sexual en comparación con aquellas que solo lo hacen en la cama. Este dato es emocionante y ofrece una gran oportunidad para revitalizar la relación, simplemente explorando cada rincón de tu casa.
Sin embargo, aventurarse fuera del dormitorio puede parecer intimidante. La cama es cómoda y tiene la forma perfecta para la intimidad, pero hay todo un mundo de posibilidades en otros espacios de tu hogar. ¿Te preguntas cómo podría ser tener relaciones en la cocina o el baño? Aquí te mostramos cinco posiciones que te facilitarán convertir cada habitación en un lugar de placer.
Prepárate para convertirte en el maestro de la casa y de tu relación con estas sugerencias creativas.
La capitán con los cables en la oficina
En la oficina de casa, el ambiente puede ser tenso, pero eso no significa que no puedas aprovecharlo para un momento caliente. Asegúrate de que la cámara de tu conferencia esté apagada, porque esta posición es todo menos adecuada para el trabajo. La posición del Capitán se realiza de pie, frente a un escritorio. Si te sientes audaz, puedes deshacerte de algunos papeles y lápices para crear un ambiente más dramático (aunque deberás limpiar después).
Para añadir un toque de dominación, utiliza un cable suave para atar las muñecas de tu pareja mientras se recuesta en el escritorio, con las piernas en alto. Desde esta posición, puedes penetrar con tu cuerpo o con un juguete sexual, manteniendo el control total. Aprovecha la oportunidad para explorar su cuerpo y encontrar esos puntos erógenos que les llevarán al éxtasis.
El quemador con la espátula en la cocina
La cocina no solo es el lugar para preparar deliciosas comidas, también puede convertirse en un espacio erótico. Para esta posición, recuéstate sobre el encimera de la cocina, mientras tu pareja te penetra desde atrás. Este enfoque no solo calienta el ambiente, sino que también añade un toque de picante a tu vida sexual. Recuerda que la seguridad es primordial, así que asegúrate de que la estufa esté apagada.
La comunicación es clave en esta posición; dile a tu pareja qué movimientos prefieres, desde profundos hasta más ligeros. Esta posición es ideal para estimular el punto G y el punto P, y para añadir un poco más de diversión, tu pareja puede usar una espátula para dar suaves azotes en tus nalgas, intensificando la experiencia.
El autobús de dos pisos con velas aromáticas en el comedor
Si prefieres un poco de privacidad, esta posición es perfecta para un sexo atrevido y discreto. Acuéstate en el suelo con tu pareja encima de ti, casi como si estuvieras en una posición de «cowgirl invertido», pero ambos estarán recostados, uno detrás del otro.
Esta posición permite una conexión íntima, donde ambos pueden sostenerse mientras exploran sus cuerpos.
Para mejorar la atmósfera, enciende algunas velas aromáticas; la luz tenue y el aroma crearán un ambiente perfecto. Aunque puedan escuchar algunos sonidos extraños, no hay necesidad de preocuparse por ser vistos. Si tu pareja empieza a hacer ruidos que puedan delatarlos, tendrás la oportunidad de cubrir su boca, añadiendo un toque de juego a la experiencia.
La cuchara del sofá con un vibrador en la sala
¿Tienes un día tranquilo en casa? Esta posición es ideal para una sesión de Netflix y relax. Acostados en el sofá, pueden disfrutar de acaricias suaves y lentas, dejando que la pasión fluya naturalmente. La mejor parte es que no necesitan moverse mucho, especialmente si tienen un vibrador a mano.
Pueden turnarse para estimularse mutuamente, utilizando el vibrador en sus zonas erógenas, como los pezones y los genitales, mientras se mueven suavemente. Este enfoque puede llevar a momentos muy íntimos y placenteros, perfectos para esos días de descanso.
La vela con gel corporal en la ducha
Después de explorar todos esos rincones de tu hogar, es posible que sientas la necesidad de refrescarte. La ducha es un lugar perfecto para ello y, al mismo tiempo, puede convertirse en un espacio para el juego. En esta posición, puedes penetrar a tu pareja desde atrás mientras ellos se sostienen de ti.
Aprovecha este momento para aplicar gel de baño o loción en su cuerpo, asegurándote de limpiar zonas seductoras como los pezones, el cuello y detrás de las orejas. Este juego de limpieza puede ser muy excitante y una forma divertida de conectar con tu pareja. ¡Así que acepta el reto y disfruta de tus aventuras más allá del dormitorio!
Prepárate para sorpresas y obstáculos que pueden convertirse en aliados en esta exploración. ¡La única limitación es tu imaginación!









